29 sept 2011

Como una adicta, una drogodependiente, una yonki, siempre busco algo para evadirme de la realidad, esa puta barata que unas veces te la chupa y otras bien que te da por culo.
Soy como el fuego: caliento a quien me rodea, pero si alguien se mete dentro de mi vida lo quemo.
Me miro al espejo, veo siempre la imagen de una chica normal en un mundo de locos, una chica que intenta destacar por algo, por ser alguien. Miro a mi alrededor y no hay más que gente falsa, operaciones, estereotipos, y sobre todo infinitos prejuicios. Me vuelvo a mirar y sonrío, pensando que después de todo sigo siendo auténtica.



1 comentario:

  1. Antes no se me guardo el comentario... decía que no sabia si comentar la entrada, porque terminaría haciendo chistes sobre sexo oral con pitufos, y como te quiero y respeto, no diré nada más.

    ResponderEliminar